Azorin   

Poetas   

Yacimientos   

Yecla   

 

// Estás en: Yecla > Azorín

 


Para ampliar las fotografías, situe el ratón encima.

"A Z O R I N"

Los asuntos recogidos en las siguientes láminas son auténticos. La paginación que se cita corresponde a la primera edición de cada una de las obras citadas.

I.- EL COLEGIO. "En Yecla había un viejo convento de franciscanos; a este convento adosaron tres anchas navadas y quedó formando un gran edificio cuadrilongo … con una larga fachada, sin enlucir, rojiza, áspera, trepada por balcones numerosos." A la izquierda la Iglesia. (Capítulo VIII de LAS CONFESIONES DE UN PEQUEÑO FILÓSOFO).
El Colegio - Edificio

II.- "Hay también en el Colegio, en el recinto del convento, un patizuelo silencioso … lleno de misterio; en el centro aparece el brocal de una cisterna, trabajado con toscas labores blanquinegras, roto". (CONFESIONES, capítulo XIII, página 23).
El Colegio - Brocal del patio

III.- "Y sin embargo, en este fiero salón he encontrado yo algo que ha influido gratamente en mi vida de artista; desde sus ventanas se domina la pequeña vega yeclana". (CONFESIONES, capítulo X, página 31.)
El Colegio - Ventana

IV.- LA ALAMEDA. "A la izquierda se ve el boscaje de la alameda, tupido, negro; a la derecha la carretera blanca y recta". (CONFESIONES, capítulo X, página 31).
La Alameda

V.- ¡MENCHIRÓN! - (Se llamaba Joaquín Gil Menchirón (1809-1887) y desempeñó en Yecla el puesto de juez municipal). "Y es un hidalgo, en efecto, Menchirón; pero un hidalgo viejo, cansado, triste, empobrecido, encerrado en este poblachón sombrío". (CONFESIONES, capítulo XXXV.)
Joaquín Gil Menchirón

VI.- LA HIJA DE MENCHIRÓN. "Luego supe que un gran dolor pesaba sobre su vida: en su enorme casa solariega había una habitación cerrada herméticamente; en ella aparecía una cama deshecha; sobre la mesa se veían frascos de medicamentos viejos, y sobre los muebles destacaban acá y allá ropas finas y suaves de una mujer. Nadie había puesto los pies en esta estancia desde hacía mucho tiempo: en ella murió años atrás una muchacha delicada, la más bonita de la ciudad, hija del viejo hidalgo". (CONFESIONES, capítulo XXXV, páginas 92 y 93.)
La hija de Menchirón

VII.- CASA DE MENCHIRÓN. "La casa tiene un pequeño huerto detrás; es grande; enormes salas suceden a salas enormes; hay pasillos largos, escaleras… cocinas de campana, caballerizas… y en esta casa vive Menchirón". (CONFESIONES, capítulo XXXV).
La casa de Menchirón

VIII.- LA IGLESIA VIEJA. "En el fondo de una calleja de terreros tejadillos, el recio campanario de la Iglesia Vieja se perfila bravío". (LA VOLUNTAD, capítulo I, página 12.)
La Iglesia Vieja

IX.- LA CASA DE YUSTE. (LA VOLUNTAD, capítulo I.)
La casa de Yuste

X.- LA IGLESIA DE SANTA BÁRBARA. "A lo lejos, en el fondo, sobre un suave altozano, la diminuta Iglesia de Santa Bárbara se yergue en el azul intenso. La calle es ancha, las casas son bajas". (LA VOLUNTAD, capítulo IV, página 27.)
La Iglesia de Santa Bárbara

XI.- LA IGLESIA DE SAN ROQUE. "San Roque es una Iglesia diminuta, acaso la más antigua de Yecla". (LA VOLUNTAD, capítulo XV, página 103.)
La Iglesia de San Roque

XII.- EL PULPILLO. "El Pulpillo es una de las grandes llanuras yeclanas". (LA VOLUNTAD, capítulo XXIV, página 146.)
El Pulpillo

XIII.- LA IGLESIA NUEVA. (LA VOLUNTAD, prólogo.)
La Iglesia Nueva

XIV.- JARDIN FRENTE AL COLEGIO. Al fondo el cerro del Castillo.
El Jardín

XV.- MARISPARZA. Campo donde Azorín llevo a Pio Baroja y este describe en su novela CAMINO DE PERFECCION. "Yécora, un lugarón de la Mancha, clerical, triste y antipático". "Pasé en aquella ciudad levítica tres años,"... (capítulo, I). "Al anochecer llegaron a Marisparza. La casa estaba aislada en medio de un pedrizal; ... Era de color de barro, amarillenta, cubierta de una capa de arcilla y de paja: tenía grandes ventanas, con rotas y desteñidas persianas verdes." (capítulo XXXIX).
Marisparza

XVI.- QUECHE. "Queche es digno de que lo hubiera retratado Velázquez. Queche, popular en la ciudad severa, es un hombrecito diminuto, pálido;... Macilento, enano ..." (MEMORIAS INMEMORIALES, capítulo XXV, página 91.)
Queche